Todo aquí esta muy bien.

No sé cuál podría ser el inicio para esta historia, tampoco sé cuál podría ser el
final, quizá con el tiempo o el transcurrir de las hojas vaya aprendiendo el significado de la vida, claro mi vida.
Hace cinco años que conocí al ser más extraño y encantador de este planeta, tal vez exagere y solo fue el de aquí, ahí fue donde nací y pase gran parte de mi vida.
Hablando a grandes rasgos puedo decir que mi estabilidad emocional se resquebrajo en este lugar. Las discusiones de mis padres, mi amor caprichoso por Brian, fueron momentos que marcaron mi adolescencia y parte de mi juventud.
Me hice amiga de dos hermanos que eran idénticos físicamente pero en su interior tan distintos, no puedo evitar derramar lágrimas al hablar de Santiago que me recordaba a un día caluroso y lleno de la brisa del mar. Mientras que Mateo era más como un atardecer sereno y melancólico.
El aire que me rodeaba la mañana de hoy, tenía un olor extraño…azufre, nada que un vodka no pudiera calmar, la cajetilla de cigarros lo deje en mi otro bolso. Necesitaba pensar en otra cosa, necesitaba olvidar, sabía que al llegar la noche para mi seria tormentosa.... me encontraba sin cigarrillos, sin poder dormir, sin amor.
No tenía hambre, o tal vez era porque no había nada en el refrigerador que pudiera calmar la sed que sentía, no podía leer porque los libros que tenía los había visto cientos de veces, ya no me permitían entrar en su mundo.
Sin sentido recorreré esta vida, tengo un fuerte resentimiento que me oprime el pecho que aún no me deja respirar, que me dificulta cerrar los ojos y confiar de nuevo.
A veces parece que ya no necesitare del aire para dejar salir el silencio, nada podría seguir estando peor, porque cada cosa cambio de posición, cada emoción perdió su valor, quiero entender miles de cosas, planeo irme un día con los hippies y tener muchos amores (Charly García).
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